Muhammad Ali fallece, una leyenda comienza.

 

Muhammad Ali

Y siempre ocurre lo mismo con personalidades que han sido tan importantes, parece que toman más importancia cuando nos dejan, es una pena. A pesar de que en este caso se le reconoció su labor deportiva y social en vida, tras esta desgraciada noticia, toma dimensión de leyenda, de mito. Y es que realmente, siempre fue un auténtico revolucionario y por eso nos gusta tanto.

Podríamos comentar los innumerables logros que consiguió como deportista. Esa una faceta con una trayectoria intachable ya que nos enseñó como un peso pesado podía moverse como una mariposa y picar como una abeja, nos enseñó a perder sus títulos mundiales por un ideal, nos enseñó a ser un bocazas y encima ser bueno, muy bueno, nos enseñó a jugar con la guerra psicológica previa a un combate como un auténtico maestro. Mostraba un descaro ante las cámaras que sorprendía a todo el mundo, hacía reír con sus declaraciones a la vez que sus palabras estaban llenas de significado, de lucha, de rabioso incorformismo por las cosas que ocurrían en la sociedad de su país. En concreto con el racismo, la opresión de los blancos contra los negros, de la falta de libertades que sufría su pueblo.

Ese inconformismo le llevó a convertirse al Islam, a renunciar a su antiguo nombre Cassius Clay, cuyo apellido rebosaba esclavitud, por uno nuevo, Muhammad Ali. Estuvo cercano a Malcom X y luchó por los mismos ideales, por un mundo más igualitario, dándole voz muchas veces a sus raíces, a los países africanos de donde él procedía, de donde sus ancestros provenían. Promovió uno de los combates más recordados ante George Foreman en Kinshasa, actual capital de la República Democrática del Congo. Son míticas las imágenes de Ali corriendo rodeado de niños que lo perseguían como la estrella que era, como el altavoz al mundo que quería ser. Este fue un claro ejemplo de lo que Ali vino a hacer a este planeta, a protestar a base de golpes, esquivas y desplazamientos increíbles encima de un ring, a protestar diciendo verdades con un tono vacilón delante de un micrófono. Todo el mundo le escuchaba y él lo sabía.

Nos quedamos con una de las miles declaraciones que hizo. En esta se define, nos vuelve a enseñar el mundo desde otro prisma, con tanto sentido en su época y que está repleto hasta los topes de actualidad.

¿Por qué me piden ponerme un uniforme e ir a 10000 millas de casa y arrojar bombas y tirar balas a gente de piel oscura mientras los negros de Louisville son tratados como perros y se les niegan los derechos humanos más simples? No voy a ir a 10000 millas de aquí y dar la cara para ayudar a asesinar y quemar a otra pobre nación simplemente para continuar la dominación de los esclavistas blancos“.

Muchas gracias por enseñarnos tanto, maestro.

  1. Aun no hay comentarios.

  1. Aun no hay enlaces.